En ciertas zonas del país, el clima parece haber saltado directamente al corazón del verano, llegando semanas o incluso meses antes de lo habitual. ?Cómo evitar que el calor húmedo arruine tu día? Aquí te compartimos algunas recomendaciones clave. La hidratación es fundamental. Durante el calor y la humedad, es esencial mantenerse bien hidratado. Bebe agua antes de sentir sed y reemplaza los líquidos perdidos por la sudoración. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), se recomienda beber una taza de 8 onzas de agua cada 15 a 20 minutos mientras trabajas en ambientes calurosos. Esto equivale a aproximadamente 3/4 a 1 litro de agua cada hora. Sin embargo, es importante no excederse: no debes beber más de 48 onzas por hora, incluyendo bebidas deportivas, energéticas y otras. Beber en exceso puede provocar una concentración de sal muy baja. Mientras aumentas tu ingesta de líquidos, evita el alcohol, ya que puede deshidratarte. También debes limitar el exceso de cafeína, ya que puede añadir estrés al cuerpo durante el calor. Intenta permanecer en lugares climatizados durante las horas más calurosas del día, de las 10 a.m. a las 5 p.m. Si no tienes acceso a climatización, ten cuidado. Según Consumer Reports, los apartamentos de Nueva York pueden alcanzar al menos 93 grados durante olas de calor. Si no tienes climatización, busca espacios públicos con aire acondicionado, como bibliotecas, cines o centros comunitarios. A veces las autoridades establecen centros de refrigeración. Viste ropa ligera, de color claro y transpirable, tanto dentro como fuera de casa. Usa un sombrero de ala ancha y aplica protector solar, sugiere Consumer Reports. Presta atención a los síntomas de cualquier enfermedad relacionada con el calor antes de que ocurran. Las calambres musculares son dolores que pueden surgir durante actividad física intensa en clima caluroso. Usa una bebida deportiva o jugo para reponer líquidos y vitaminas y minerales perdidos por la sudoración. La deshidratación por calor puede hacerte sentir cansado, débil o mareado. Puedes sudar mucho, sentir náuseas, vomitar y tener piel pálida. Si tienes estos síntomas, detente lo que estés haciendo, descansa, hidrátate y refrescate. El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo alcanza los 104 grados o más. Puedes sentirte confundido, con náuseas, tener piel roja y caliente, pero no poder sudar y tener dolor de cabeza. Puedes desmayarte. El golpe de calor puede ser mortal. Si alguien sufre un golpe de calor, llama a 911 y trata de enfriar a la persona. El CDC ha creado un gráfico que muestra qué hacer en cada condición. Puede descargarse en el sitio web del CDC. Durante las olas de calor, revisa a tus amigos, familiares y vecinos y que ellos lo hagan también, recomienda el CDC. Además, nunca dejes a niños o mascotas en los carros. El CDC lanzó un sitio web llamado HeatRisk donde puedes ingresar tu código postal para ver el riesgo del día.
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