TUMWATER, Wash. – Let’s Go Washington presentó formalmente las firmas necesarias para dos iniciativas que podrían aparecer en la boleta electoral estatal de 2026, propuestas que abordan temas sensibles dentro de la educación pública.
Una de las medidas busca restablecer lo que sus defensores denominan una “Carta de Derechos de los Padres”, revirtiendo modificaciones realizadas por la legislatura estatal el año pasado. Esto implicaría una mayor claridad y rapidez en la notificación a los padres sobre la situación de sus hijos en la escuela, un aspecto particularmente relevante en comunidades donde la comunicación entre la escuela y el hogar enfrenta desafíos debido a barreras idiomáticas o culturales. La otra iniciativa exige la verificación biológica del sexo femenino para que las estudiantes participen en deportes escolares femeninos. Esta propuesta, en particular, ha reavivado el debate sobre la inclusión y la equidad en el deporte.
Juntas, las iniciativas han intensificado el debate sobre la autoridad parental, la privacidad de los estudiantes y la definición de equidad en los deportes escolares en Washington. Es importante destacar que, en muchos países de habla hispana, el papel de los padres en la educación de sus hijos se considera fundamental, un factor que podría resonar con la propuesta de la “Carta de Derechos”.
“Esto permitirá a los padres estar informados y exigirá que las escuelas les proporcionen información detallada, sin ocultar datos relevantes”, afirmó Brian Heywood, fundador de Let’s Go Washington.
La primera propuesta, identificada como I-26-001, revertiría parte de las modificaciones legislativas del año pasado que regulan la comunicación entre escuelas y familias.
Algunos docentes y administradores escolares expresan preocupación por el posible aumento de la presión sobre el personal. Shannon McCann, maestra de educación especial de escuela intermedia, comentó: “Nos preocupa porque ya estamos realizando muchas de estas tareas. Una de las mayores implicaciones sería la reducción del plazo para la entrega de registros, que actualmente es de 45 días y se disminuiría a 10”. En el contexto de Seattle, donde existe una gran diversidad de escuelas y necesidades, esta reducción de tiempo podría representar un desafío significativo.
La segunda medida, I-26-638, se centra en los deportes escolares. Establecería la exigencia de que las estudiantes sean verificadas biológicamente como mujeres para competir en deportes femeninos, utilizando un proceso de examen físico similar al requerido actualmente para la participación deportiva. Esta medida es especialmente relevante en el marco de debates más amplios sobre la inclusión en el deporte.
“Para las chicas, esto ofrece protección en su deporte. Es una realidad innegable”, dijo Heywood. “Existe una negación de que esto esté sucediendo, de que no haya suficientes casos. Pero sí está ocurriendo en los deportes en el estado de Washington”.
Esta propuesta modificaría una política estatal vigente desde 2007 y ha generado inquietud entre docentes y defensores que argumentan que el lenguaje empleado deja interrogantes importantes sin respuesta. En Seattle, con su fuerte cultura de activismo y defensa de los derechos, esta preocupación es ampliamente compartida.
“Nuevamente, plantea más preguntas que respuestas”, señaló McCann, “porque ¿ahora cada niña de 11 años o más en el estado de Washington debe someterse a una inspección de su anatomía reproductiva?”. Esta inquietud refleja una sensibilidad cultural sobre la privacidad y la dignidad de los estudiantes.
Funcionarios estatales iniciarán ahora el proceso de verificación de las firmas para determinar si ambas iniciativas cumplen con los requisitos para incluirse en la boleta de 2026.
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