SEATTLE – La alcaldesa Katie Wilson presentó una propuesta histórica para revitalizar el sistema de bibliotecas de Seattle, que incluye un impuesto de propiedad de 410 millones de dólares. Esta medida, que podría moldear el futuro del sistema durante décadas, busca garantizar la continuidad de las 27 sucursales de barrio y ampliar su acceso a servicios digitales y físicos. “Este impuesto reafirma el compromiso de Seattle con un sistema de bibliotecas de primer mundo”, declaró Wilson durante una conferencia de prensa en la Biblioteca Central de Seattle. Si se aprueba, el tributo de siete años proporcionará financiación adicional para la Biblioteca Pública de Seattle desde 2027 hasta 2033, duplicando casi el doble la inversión actual. Reemplazará el impuesto de 219 millones aprobado en 2019, que obtuvo el 76% de apoyo y representa actualmente un tercio del presupuesto total. “Invertir en nuestras bibliotecas significa invertir en cada miembro de la comunidad y en los espacios públicos compartidos que fomentan el aprendizaje, el crecimiento y la prosperidad colectiva”, explicó la alcaldesa. La propuesta incluye mejoras tecnológicas, mantenimiento de infraestructura y expansión de colecciones. Barbara McHarg, residente de Seattle, destacó: “La biblioteca significa todo para mí. Proporciona tantos servicios a la ciudad.” Según cálculos, un propietario con un valor de propiedad de 872.000 dólares pagaría 163 dólares en el primer año, lo que equivale a 19 centavos por cada 1.000 dólares de valor evaluado. “La ciudad obtiene mucho por cada dólar invertido en bibliotecas”, afirmó McHarg. La medida deberá ser votada por el Consejo Municipal antes de ser sometida a los ciudadanos en la elección primaria de agosto.
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