La persistencia de días soleados durante el invierno en el oeste de Washington es un fenómeno inusual. Si bien el sol de enero es bienvenido para disfrutar de actividades al aire libre, se espera que no se prolongue indefinidamente. Esta época del año normalmente se caracteriza por la acumulación de lluvias en las tierras bajas y nieve en las montañas.
Según un mapa actualizado del Servicio de Conservación de Recursos Naturales del USDA, la capa de nieve en muchas áreas de las Cascadas y las Olimpicas se encuentra en un 50% o menos de lo normal. Esta situación genera preocupación a mediados de enero.
¿Qué se puede esperar? Los pronosticadores del Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) anticipan una probabilidad del 50 al 60% de precipitaciones superiores a lo normal durante las próximas dos semanas. Sin embargo, también predicen una probabilidad similar, del 50 al 60%, de temperaturas por encima de lo normal. Esta combinación de factores no es favorable para los esquiadores y snowboarders que anhelan nieve.
La nueva previsión estacional de NOAA para febrero, marzo y abril indica una igualdad de probabilidades de temperaturas tanto por encima como por debajo de lo normal. En cuanto a las precipitaciones, la previsión también sugiere una probabilidad similar de lluvias o nieve por encima o por debajo de lo normal. Esto dificulta la posibilidad de recuperar el déficit en la capa de nieve que debería haberse acumulado en las montañas para esta época del año.
Compartir en Twitter: La capa de nieve en la Cordillera Cascade presenta un déficit significativo un 50% por debajo de lo


